Manejo de Estrés

Manejo de estrés

¿Quién no ha sufrido de estrés? El estrés se ha vuelto parte de nuestras vidas, sin embargo, dependiendo de cómo lo manejemos puede afectarnos de tal manera que se convierta en un grave problema de salud.

En la República de Panamá aún no se cuenta con una ley específica para normar el estrés laboral, lo aplicable en este ámbito es un Decreto Ejecutivo, el N° 2; Resolución N° 45-588-2011.  El concepto de estrés se remonta al estudiar varias enfermedades desconocidas como las cardíacas, la hipertensión arterial y los trastornos emocionales o mentales; y de los cambios fisiológicos resultantes de un prolongado estrés en los órganos de choque mencionados y que estas alteraciones podrían estar predeterminadas genética o constitucionalmente. De manera que podemos indicar que sufrimos de estrés al estar sometidos a una presión adicional en nuestras vidas que nos afecta ya a nivel fisiológico en varios de nuestros órganos. Suele referirse a sentimientos de presión fuerte que no nos permiten dormir bien, no podemos concentrarnos, nuestras palpitaciones son aceleradas, sentimos una gran ansiedad, dolor de cabeza, dolor de espalda, rigidez en la nuca, entre otros.

La OIT, por otro lado, define el estrés como una “Respuesta física y emocional dañina causada por un desequilibrio entre las exigencias percibidas y los recursos y capacidades percibidos de un individuo para hacer frente a esas exigencias.”  Cada uno de nosotros mantiene requerimientos de su entorno, ya sea laboral, familiar, social, etc. En la medida que hagamos frente a esos requerimientos de nuestro entorno, nos sentiremos satisfechos con nuestros resultados. Lo importante es encontrar un balance entre las expectativas y demandas que tenemos de nuestro entorno, y las habilidades y capacidades con las que contamos.

Otro de los factor es que no podemos dejar de considerar al hablar del estrés, es el tiempo. El tiempo incide en el logro de nuestras metas y tareas diarias. El tiempo se puede convertir en nuestro peor enemigo o nuestro mejor aliado. No sólo basta que tengamos las habilidades y capacidades adecuadas para hacer una tarea, porque no es lo mismo hacer un trabajo en una (1) hora que en un (1) día por ejemplo. Al contar con más tiempo para realizar la tarea podremos hacerla de una mejor manera. Como a veces al establecer una fecha de entrega, nos organizamos para cumplir con las tareas encomendadas a tiempo. Ahora, nuestras responsabilidades no están compuestas de sólo una tarea, ni siquiera por día. Cada día tenemos que cumplir una serie de metas y objetivos, o simples tareas que nos ocupan nuestro tiempo. La buena administración y organización de estas tareas y del tiempo con el que disponemos tendrá como resultado una culminación de dichas tareas de una manera satisfactoria, o bien un nivel del estrés tal por sentir que no podemos cumplirlas a tiempo o sentir nuestra incapacidad para realizarlas.

En el entorno laboral es donde más se refleja el estrés, es uno de los principales problemas para la salud, que enfrentan los trabajadores, esto implica un enorme costo tanto en la afectación del deterioro de la salud del ser humano en todas sus manifestaciones impactando su entorno familiar, laboral y en perjuicios económicos. Este puede afectar a toda persona, sin importar el nivel jerárquico de la estructura organizacional de la empresa, de cualquier sector, sin importar el tamaño de la misma. Lejos de poder escapar del estrés nos toca manejarlo, y como organización podemos hacer muchas cosas. Lo primero que podemos hacer es identificar los niveles de estrés en la organización. Al identificar el problema con una herramienta de diagnóstico de riesgos psicosociales, podemos desarrollar programas integrales para preservar la productividad y el bienestar de los trabajadores, lo cual redunda en productividad para la empresa. Esta claro que siempre tendremos requerimientos y tareas que cumplir que nos impactaran con un nivel de presión para realizarlas, lo que tenemos que hacer es ayudar a nuestros colaboradores a poder manejarlas de una manera más exitosa. Podemos desarrollar Escuchar y capacitar a los colaboradores, programas de manejo de tiempo, brindar cursos de herramientas de trabajo que mejoren la efectividad, promover una buena comunicación interna, Limitar el exceso de trabajo y la híper conectividad, en fin cada organización puede establecer su mejor estrategia.

Cuando no se toma en cuenta el bienestar y la salud de los colaboradores, no se puede esperar que se sostenga un alto desempeño y productividad por mucho tiempo. Si sólo pedimos y pedimos y los colaboradores no logran tener los niveles de resultados esperados, no vamos a obtener los beneficios que buscamos en la empresa, pero además no podremos preservar la salud y la seguridad, ni muchos menos el bienestar físico y emocional de las personas. No existe el ser humano que pueda manejar altos niveles de estrés prolongados, el cuerpo va a reaccionar a estos altos niveles de estrés y a veces las consecuencias son fatales. Si queremos poder manejar niveles sanos de colaboradores satisfechos y metas organizacionales la clave está en el balance.

Los programas de bienestar corporativo trabajan en hacer una identificación de las necesidades puntuales de las personas en los diferentes departamentos de la empresa, para dotar a los colaboradores de las herramientas necesarias para guardar un balance entre las necesidades de su rol en la empresa y sus capacidades. No existe un estado sin ningún tipo de estrés, de hecho el no tener necesidades y requerimientos en nuestra vidas nos lleva al otro extremos que es sentirnos sin nada que hacer y hasta a una depresión. Por lo cual, agradezcamos que tenemos muchas cosas que hacer y muchas tareas que cumplir porque indica que somos productivos y talentos y hagamos buen uso de nuestras herramientas o busquemos aquellas que nos hagan falta para lograr nuestras metas y así nuestra felicidad.

 

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